Durante una fiscalización en el proyecto «Mejoramiento del Servicio de Agua del Sistema Integral de Riego en el distrito de Ayo», la consejera regional de Castilla, Natividad Taco Cueva, encontró 926 bolsas de cemento vencido que ya se habían endurecido, impidiendo su reutilización. En la obra del centro de salud de Huancarqui, también encontraron 845 bolsas de cemento vencidas, aunque los especialistas indicaron que algunas aún podrían reutilizarse. Taco destacó que ambas situaciones evidencian un mal manejo de los materiales en proyectos clave para la región.
Proyecto de riego de Ayo
La fiscalización en el proyecto de riego de Ayo también reveló serias deficiencias en la infraestructura. Aunque reportaron el reservorio Paccha como concluido, presenta grietas preocupantes que podrían poner en peligro su estabilidad. Además, aún no terminan el canal de 7,000 metros que debía conectarlo con la zona agrícola, lo que afecta directamente la ejecución del proyecto. Taco subrayó que estas deficiencias no solo retrasan la obra, sino que también ponen en riesgo la calidad de los trabajos y el uso adecuado de los recursos públicos.
Otro punto crítico que encontraron fue el sector Anta, donde no han terminado la infraestructura y el canal colgante de la zona sigue paralizado. Ante estos hallazgos, la consejera solicitó la implementación de controles de calidad más estrictos y urgentes para asegurar que el proyecto, cuyo objetivo es mejorar el acceso al agua para riego, continúe de manera efectiva y beneficie a los agricultores de la zona sin más demoras.
Centro de salud de Huancarqui
En cuanto al centro de salud de Huancarqui, otro de los proyectos fiscalizados, Taco expresó su preocupación por el lento avance de la obra. El proyecto, una de las principales promesas de campaña del gobernador regional Rohel Sánchez, tiene un avance físico de solo un 2.88%, mientras que el avance financiero es de un 10.28%. Según la consejera, el retraso se debe a deficiencias en el expediente técnico, lo que llevó a una paralización de 188 días. Ahora, el proyectista encargado se niega a firmar las modificaciones necesarias para continuar con la obra, lo que agrava aún más la situación.
Taco exigió que se tomen medidas inmediatas para sancionar a los responsables de estos retrasos y que el gobierno regional priorice la culminación de la obra, que es crucial para mejorar la atención médica en la zona. Además, durante la inspección, también se encontraron problemas con los materiales, como las bolsas de cemento vencido, así como deficiencias estructurales en la construcción. La consejera hizo un llamado a agilizar los trabajos y a garantizar que los proyectos en la región sean ejecutados con la calidad y celeridad necesarias para cumplir con las necesidades de la población.