Las intensas lluvias registradas la tarde del 19 de febrero en Arequipa encendieron las alertas. De acuerdo con el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) Arequipa, la precipitación, que se prolongó por aproximadamente una hora y media, alcanzó fuerte intensidad y estuvo acompañada de descargas eléctricas y, en algunos sectores, caída de granizo. Este episodio respondió a condiciones atmosféricas inestables que se mantienen desde hace varios días en la ciudad y en los valles costeros.
Según el especialista José Luis Ticona, explicó que el brillo solar registrado durante la mañana favorece la formación de nubes de gran desarrollo vertical, conocidas como cumulonimbus o nubes de tormenta. Estas se alimentan del calor acumulado y, posteriormente, generan lluvias intensas por la tarde. Además, los vientos trasladaron estos sistemas nubosos hacia la ciudad, lo que provocó el rápido cambio de clima que sorprendió a la población.

Como consecuencia de las precipitaciones, el caudal del río Chili aumentó de manera significativa. En el punto de medición de Uchumayo, el Senamhi reportó un volumen de 144 metros cúbicos por segundo, ubicándose en nivel naranja. Este incremento obliga a reforzar la vigilancia en las zonas cercanas al cauce y a mantener informada a la ciudadanía ante cualquier variación.

Según el pronóstico preliminar, existe probabilidad de tormentas y lluvias de moderada a fuerte intensidad hasta el 23 de febrero. Las autoridades recomiendan mayor precaución el 20, 22 y 23 de febrero, fechas en las que se prevé mayor intensidad. Frente a este escenario, se exhorta a la población a tomar medidas preventivas, evitar zonas de riesgo y mantenerse atenta a los comunicados oficiales.



