En un operativo sorpresa en la cuenca del río Tambo, autoridades locales reforzaron los controles para frenar la pesca ilegal de camarón. La acción se enmarca en la temporada de veda y buscó proteger los recursos hidrobiológicos de la zona.
La intervención contó con la participación de la Subprefecta de Cocachacra, efectivos de la Policía Nacional del Perú, personal de Serenazgo y fiscalizadores de la Gerencia Regional de la Producción (GEREPRO). Todos trabajaron de manera coordinada para asegurar el cumplimiento de la normativa.
Durante el operativo, se incautaron y destruyeron 30 isangas, artes de pesca prohibidas. Además, se recuperaron cerca de cinco kilogramos de camarón, que fueron devueltos al río para garantizar la conservación de la especie.
Con estas medidas, las autoridades buscan no solo sancionar la pesca ilegal, sino también preservar el ecosistema del río Tambo y garantizar que la veda cumpla su objetivo de proteger la fauna acuática durante su periodo crítico.



