Vecinos de Arequipa encontraron a un mono ardilla, una especie propia de la Amazonía, en una situación alarmante y muy lejos de su hábitat natural. La cría hembra de Saimiri sciureus ingresó a una vivienda en el distrito de Cerro Colorado en busca de alimento, lo que de inmediato llamó la atención de quienes viven en la zona. Este caso no solo evidencia un claro abandono, sino que también expone las duras condiciones que enfrentan los animales silvestres cuando las personas los trasladan a entornos completamente ajenos a su ecosistema.
Tras la alerta de una madre de familia, personal del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) intervino para rescatar al primate. Según se informó, el ejemplar mostraba comportamientos agresivos, posiblemente asociados al estrés y al maltrato. Una vez bajo custodia, los especialistas confirmaron un cuadro severo: desnutrición crónica, debilidad extrema, pérdida de masa muscular, además de heridas graves y la mutilación de su cola, signos que evidencian un prolongado sufrimiento.
Sin embargo, uno de los factores más preocupantes es el lugar donde fue hallado. Arequipa se ubica a más de 2330 metros sobre el nivel del mar, una altitud incompatible con la vida de esta especie tropical. Este entorno, sumado a la falta de cuidados adecuados, habría agravado su estado de salud, generándole un alto nivel de estrés fisiológico y reduciendo sus posibilidades de supervivencia.
Más monos
En ese contexto, las autoridades advirtieron que este tipo de casos reflejan una problemática persistente: la tenencia ilegal de fauna silvestre. Solo el año pasado, se registraron al menos 11 hallazgos de monos en la región, lo que confirma que estas prácticas siguen ocurriendo. Además, recordaron que los primates pueden transmitir enfermedades a los humanos, lo que representa un riesgo adicional para la salud pública.
Serfor reiteró que mantener animales silvestres como mascotas constituye una infracción grave sancionada por ley, con multas que pueden alcanzar cifras elevadas. Por ello, se instó a la ciudadanía a denunciar cualquier caso de tráfico o abandono, utilizando canales como el número de Alerta Serfor, con el fin de proteger a estas especies y evitar que sigan siendo víctimas de maltrato y explotación.



