La situación del hospital Maritza Campos, en el Cono Norte de Arequipa, vuelve a generar alertas. Según informó la presidenta del Consejo Regional, Norma Ortega, aún persisten trabas que impiden un desarrollo fluido de la obra, pese a que su reactivación ya está en marcha. En particular, el retiro incompleto de equipos médicos se ha convertido en el principal obstáculo.
Durante una visita de fiscalización, Ortega constató que una parte significativa del equipamiento sigue ocupando ambientes donde deberían ejecutarse trabajos clave. Aunque hace más de un mes se autorizó su retiro, la medida no se ha cumplido en su totalidad. Como resultado, varios espacios continúan sin liberarse, lo que limita el avance de la empresa contratista.
Aun así, los trabajos no se han detenido. Actualmente, la obra avanza en distintos puntos con labores de demolición y adecuación de infraestructura, especialmente en zonas técnicas. Estas intervenciones buscan actualizar el establecimiento a las normas vigentes, ya que el proyecto original fue diseñado bajo criterios que hoy han quedado desfasados.
Ortega advirtió que no se pueden permitir más retrasos en una obra clave para la atención de salud en la región. En ese sentido, insistió en la necesidad de que las autoridades del sector actúen con mayor rapidez para retirar y redistribuir los equipos pendientes.



