El Consejo Regional de Arequipa expresó su preocupación por la grave crisis que atraviesa el sector arrocero a nivel nacional, situación que viene afectando directamente a miles de familias agricultoras de los valles de Majes, Camaná, Ocoña y Tambo. En ese contexto, la entidad regional se pronunció en respaldo a los productores, quienes vienen enfrentando pérdidas económicas debido a la caída sostenida del precio del arroz y el aumento de los costos de producción.
De acuerdo con el pronunciamiento, la problemática se agrava por los efectos del cambio climático, las dificultades en la comercialización y la creciente presencia de arroz importado y de contrabando en el mercado nacional. Esta combinación de factores, advierten, no solo reduce los ingresos de los agricultores, sino que también pone en riesgo la continuidad de la producción nacional y la seguridad alimentaria del país.
El Consejo Regional manifestó su solidaridad con los productores arroceros, destacando que atraviesan uno de los escenarios más complejos de los últimos años. Asimismo, reconoció la legitimidad de las demandas planteadas por las organizaciones agrarias, que exigen medidas concretas para recuperar la rentabilidad del cultivo y asegurar condiciones sostenibles para el desarrollo del agro peruano.
Por otro lado, el pleno regional hizo un llamado al Gobierno Nacional para que atienda de manera prioritaria la problemática agraria mediante espacios de diálogo efectivos con productores, gremios y gobiernos regionales. Además, exhortó a los sectores competentes a implementar una política integral que incluya financiamiento oportuno, asistencia técnica, modernización de infraestructura hidráulica y acciones que mejoren la competitividad del agricultor frente a mercados internacionales.
El Consejo Regional de Arequipa instó a reforzar el control en fronteras para frenar el ingreso ilegal de productos agrícolas que afectan la economía local. También reafirmó su compromiso de promover iniciativas y acciones de fiscalización en defensa del agro, y exigió la construcción de una represa en la provincia de Islay, obra que, según señalaron, ha sido prometida en reiteradas ocasiones sin ejecutarse, pese a la necesidad urgente de garantizar el abastecimiento de agua para el cultivo de arroz en el valle del río Tambo.



