Clausuran dos mercados en Avelino Cáceres por operar sin autorización

La Municipalidad de José Luis Bustamante y Rivero cerró los centros de abastos “Mi Mercado” y “FEPA” tras detectar que funcionaban sin licencia ni certificado ITSE. Durante la intervención también se identificó la falta de documentos sanitarios y se restringió el ingreso vehicular hasta que los establecimientos corrijan las observaciones.

Dos centros de abastos de la plataforma comercial Andrés Avelino Cáceres fueron clausurados por la Municipalidad de José Luis Bustamante y Rivero luego de una intervención en la que se detectaron incumplimientos para su funcionamiento. Los establecimientos “Mi Mercado” y “FEPA” no contaban con licencia de funcionamiento ni con el certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones (ITSE), requisitos necesarios para operar formalmente.

La intervención estuvo a cargo de la Gerencia de Fiscalización y Sanciones, con apoyo de la Policía Nacional del Perú y personal de Fiscalización, Policía Municipal y Seguridad Ciudadana. Además de la falta de autorizaciones, los inspectores advirtieron que ambos negocios tampoco contaban con certificados de fumigación y desratización. Estos documentos forman parte de las condiciones que deben cumplir los establecimientos comerciales para desarrollar sus actividades bajo las disposiciones correspondientes.

Como parte de la medida, la comuna colocó muros de concreto en los accesos vehiculares de los dos mercados. La restricción se mantendrá mientras los responsables no subsanen las observaciones y acrediten el cumplimiento de los requisitos exigidos. De esta manera, la municipalidad busca impedir que los establecimientos continúen funcionando mientras persistan las condiciones que motivaron la clausura.

Sin embargo, el cierre no impide el ingreso de los comerciantes a pie. La autoridad municipal informó que el acceso peatonal permanecerá habilitado para que los vendedores puedan retirar sus productos y reducir el riesgo de pérdidas o deterioro de sus mercaderías. La medida permite mantener el control sobre los establecimientos sin bloquear completamente el retiro de los bienes que permanecen en su interior.