La Iglesia Católica mantiene su labor de acompañamiento a las personas privadas de libertad en Arequipa. Como parte de esta misión, el arzobispo de Arequipa, monseñor Javier Del Río Alba, visitó el martes 29 de septiembre el Penal de Varones de Socabaya, donde se reunió con internos y trabajadores del Instituto Nacional Penitenciario (INPE). Durante la jornada, los representantes de los distintos pabellones agradecieron la asistencia espiritual y el apoyo material que reciben periódicamente a través de la Pastoral Penitenciaria, las parroquias y el Arzobispado.
En su encuentro con los internos, el arzobispo señaló que la Iglesia conoce sus dificultades y continúa presente mediante el acompañamiento pastoral y las donaciones que se entregan cada mes. Además, recordó que los errores cometidos no eliminan la dignidad de las personas. Con este mensaje, los animó a reflexionar sobre sus vidas y a encontrar en la fe una oportunidad para afrontar el presente y prepararse para el futuro.
Como parte de la visita, monseñor Del Río Alba presidió la Liturgia de la Palabra con los internos de los pabellones A y B. En la celebración también participaron personas que recibieron catequesis de un equipo del Camino Neocatecumenal y que ahora forman parte de una comunidad dedicada a continuar su formación cristiana dentro del establecimiento penitenciario.
La jornada también permitió al arzobispo conocer las actividades que realizan los internos durante su permanencia en el penal. Acompañado por el sacerdote Juan Carlos Armejo, capellán del establecimiento, y miembros de la Pastoral Penitenciaria, escuchó sus testimonios y observó los productos que elaboran para aprovechar su tiempo y generar ingresos que contribuyan al sustento de sus familias. Asimismo, los internos le entregaron algunos obsequios hechos por ellos mismos como muestra de agradecimiento.
Antes de concluir el encuentro, el arzobispo los exhortó a utilizar este periodo para reflexionar sobre sus decisiones, reconocer sus errores y apoyarse en Dios para seguir adelante. Finalmente, les impartió la bendición. La visita forma parte del trabajo pastoral que la Iglesia desarrolla en el penal, con acciones orientadas al acompañamiento espiritual y al reconocimiento de la dignidad de las personas privadas de libertad.



