Asociaciones de Arequipa venden fibra de vicuña por más de S/ 2,3 millones

Tres organizaciones de la localidad de Tolconi comercializaron 1.525 kilos de fibra de vicuña de la campaña de esquila 2026 a una empresa del sector textil de lujo. La operación contó con el acompañamiento del Serfor y buscó mejorar los ingresos de las familias asociadas y facilitar su acceso al sistema financiero.

La comercialización de fibra de vicuña abrió nuevas oportunidades económicas para tres asociaciones del distrito de Chachas, en la provincia de Castilla, Arequipa. Las organizaciones vendieron en conjunto 1.525 kilos de este recurso por más de S/ 2,3 millones, durante una subasta realizada en la ciudad de Arequipa. La operación permitió reunir en un solo lote la producción obtenida durante la campaña de esquila de 2026 y concretar la venta a Loro Piana Perú S.A.C., empresa vinculada al mercado de textiles de lujo. La actividad contó con el acompañamiento del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), entidad adscrita al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri).

Las organizaciones participantes fueron la Asociación de Protección y Manejo de Vicuñas Tolconi (APROMAVIT), la Asociación de Conservacionistas de Vicuña de Tolconi (ASCOVI) y la Asociación de Protección de Repoblamiento y Manejo de Vicuñas Huaytapalca Tolconi. Las tres operan en la localidad de Tolconi y cuentan con declaraciones de manejo aprobadas por la Administración Técnica Forestal y de Fauna Silvestre de Arequipa. A diferencia de una venta individual, las asociaciones acordaron comercializar su fibra de manera conjunta, fijaron un precio base de US$ 450 por kilo y reunieron la producción en un solo lote para buscar mejores condiciones de negociación y obtener un mayor valor por el recurso.

Además del resultado económico, la iniciativa busca facilitar la inclusión financiera de los productores. Según el Serfor, la subasta impulsó a las asociaciones a bancarizar sus operaciones, es decir, utilizar el sistema financiero formal para gestionar los pagos y sus recursos económicos. Este mecanismo puede ayudar a las organizaciones a ordenar sus transacciones y fortalecer su participación en el mercado. La entidad forestal brindó orientación técnica y normativa durante el proceso, mientras que las propias asociaciones promovieron la venta con el objetivo de mejorar los ingresos de sus integrantes y generar mayores oportunidades para las familias que participan en el manejo sostenible de las vicuñas.

La experiencia también podría extenderse a otras zonas del país donde existen organizaciones dedicadas al manejo de estos camélidos silvestres. María del Pilar Tuppia, especialista en camélidos sudamericanos silvestres del Serfor, señaló que la subasta constituye una experiencia piloto que busca replicarse en otras regiones. Para ello, el trabajo conjunto entre las asociaciones y las instituciones públicas apunta a mejorar la organización de la oferta, facilitar el contacto con compradores y fortalecer las condiciones de acceso al mercado. De esta manera, la comercialización asociativa se plantea como una alternativa para que los productores negocien su fibra con mejores oportunidades y mayor capacidad de gestión.

La fibra de vicuña destaca por su finura y su elevado valor en el mercado internacional, donde se utiliza principalmente para elaborar prendas de alta gama. Su aprovechamiento requiere procesos regulados que garanticen la procedencia legal del recurso y permitan seguir su recorrido desde el manejo de los animales hasta la venta. Por ello, el Serfor promueve una cadena comercial que combine el acceso a mercados con la trazabilidad y el manejo sostenible de la especie. En este contexto, la venta realizada por las tres asociaciones de Tolconi no solo representa una operación comercial millonaria, sino también una experiencia de organización colectiva que busca vincular la conservación de la vicuña con oportunidades económicas para las comunidades que participan en su manejo.