Arequipa refuerza vigilancia ante la rabia canina en zonas de riesgo

Inspecciones revelan focos críticos y alertan sobre la importancia de actuar a tiempo.

En Arequipa, la lucha contra la rabia canina vuelve a tomar protagonismo. Las autoridades de salud han intensificado las acciones de control en distintos puntos considerados vulnerables, apostando por una vigilancia más activa que permita detectar riesgos antes de que se conviertan en amenazas mayores. Esta estrategia no solo apunta a prevenir casos, sino también a responder con rapidez ante cualquier señal de alerta.

En ese contexto, brigadas especializadas vienen recorriendo zonas clave como torrenteras, botaderos y espacios urbanos donde suelen concentrarse animales en abandono. La intención es clara: identificar posibles focos de infección y cortar cualquier cadena de transmisión. Además, el trabajo conjunto entre personal de salud y municipios permite ampliar el alcance de estas intervenciones y mejorar la capacidad de reacción en campo.

Durante uno de estos operativos recientes, realizado en sectores concurridos como Cerro Juli, la plataforma Andrés Avelino Cáceres y la torrentera Los Incas, se encontró un perro sin vida. Sin embargo, el avanzado estado de descomposición impidió realizar pruebas que confirmaran o descartaran la presencia del virus. Este tipo de hallazgos, aunque no siempre concluyentes, evidencian la necesidad de mantener una vigilancia constante en la ciudad.

Si bien en los últimos años no se han reportado nuevos casos en el distrito de José Luis Bustamante y Rivero, el antecedente de siete contagios desde 2015 mantiene en alerta a las autoridades. Por eso, insisten en no bajar la guardia y reforzar las medidas preventivas, especialmente en zonas donde el riesgo podría reaparecer.

El lamado a la población es clave. Observar cambios de conducta en las mascotas, evitar manipular animales muertos y reportar cualquier situación sospechosa puede marcar la diferencia. La prevención, en este escenario, no depende solo de las autoridades, sino también del compromiso diario de los ciudadanos para proteger la salud colectiva.