La habilitación de vehículos M2 en las rutas alimentadoras y subalimentadoras del Sistema Integrado de Transportes (SIT) sigue un procedimiento técnico definido que comienza con una propuesta formal de los concesionarios. El objetivo es optimizar el servicio, especialmente en áreas alejadas del centro urbano, garantizando condiciones de seguridad y cumplimiento de la normativa vigente.
El proceso arranca con la presentación de un informe técnico elaborado por el concesionario del SIT, donde se plantea la modificación o creación de rutas. Este documento es evaluado por la Gerencia de Transporte y Movilidad Sostenible en un plazo máximo de 15 días. Durante esta etapa se analizan aspectos como la demanda del servicio, la viabilidad de la ruta y el impacto en la movilidad de la zona.
Cuando la evaluación resulta favorable, la municipalidad emite un informe técnico que aprueba la ruta propuesta. A partir de ahí se elabora una ficha técnica que define el número de vehículos autorizados y la frecuencia del servicio. Finalmente, todo el proceso se formaliza mediante una resolución gerencial. Si existen observaciones, estas se notifican al concesionario para que sean corregidas antes de una nueva revisión.

Con la ruta aprobada, el concesionario puede solicitar la habilitación de los vehículos M2, trámite que permite obtener la Tarjeta Única de Circulación y que puede demorar hasta 30 días. La autoridad municipal recuerda que los vehículos de categoría M1 no están permitidos para el transporte público urbano y que, además, sin ruta aprobada no hay habilitación vehicular. Las decisiones, precisan, se toman bajo criterios técnicos, legales y de seguridad, priorizando a los usuarios y el orden en la ciudad.



