CAR Chaves de la Rosa protege y acompaña a 33 niños en situación vulnerable

El centro de acogida de la Sociedad de Beneficencia de Arequipa cuenta con acreditación del Estado y mantiene una labor de protección integral que beneficia a menores sin cuidados parentales o en riesgo social.

Con más de dos siglos de servicio a la comunidad arequipeña, el Centro de Acogida Residencial (CAR) Chaves de la Rosa continúa desempeñando un papel fundamental en la protección de la niñez vulnerable. Actualmente, este espacio brinda atención integral a 33 niños y adolescentes, quienes encuentran en sus instalaciones un entorno seguro y adecuado para su crecimiento, mientras reciben el acompañamiento necesario para afrontar situaciones de riesgo o desprotección familiar.

La labor que desarrolla el centro no se limita a cubrir necesidades básicas como alimentación, vivienda o vestimenta. Por el contrario, su enfoque está orientado a garantizar el desarrollo integral de cada menor, fortaleciendo aspectos relacionados con la salud, la educación, el bienestar emocional y la integración social. De esta manera, se busca que los niños puedan construir proyectos de vida con mayores oportunidades y mejores condiciones para su futuro.

Para alcanzar estos objetivos, el CAR cuenta con un equipo multidisciplinario conformado por profesionales de diversas especialidades, entre ellos médicos, psicólogos, enfermeras, trabajadoras sociales y terapeutas. A este grupo se suma el trabajo permanente de madres cuidadoras, quienes desempeñan un rol clave en la atención diaria de los menores. Asimismo, estudiantes universitarios de carreras vinculadas a la salud colaboran en las actividades de acompañamiento y atención, fortaleciendo el servicio que se brinda a los residentes.

Uno de los reconocimientos más importantes obtenidos por la institución es la acreditación otorgada por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), certificación que confirma el cumplimiento de los estándares nacionales exigidos para la atención y protección de niñas, niños y adolescentes sin cuidados parentales o en situación de vulnerabilidad. Este respaldo garantiza que los menores reciben atención bajo criterios de calidad, seguridad y respeto de sus derechos fundamentales. A lo largo de sus 238 años de historia, la Sociedad de Beneficencia de Arequipa ha mantenido una labor constante en favor de las poblaciones más necesitadas.