Un operativo liderado por el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), dejó al descubierto un preocupante caso de tráfico y uso ilegal de fauna silvestre en la provincia de Caravelí, en Arequipa. La intervención, que se inició tras una denuncia anónima, permitió rescatar 11 animales vivos en una granja rural, además de hallar decenas de especies muertas, disecadas o en partes dentro de un establecimiento de medicina alternativa en la zona urbana.
Entre los animales encontrados con vida figuran especies como el guacamayo azul y amarillo, el guacamayo escarlata y el loro frente celeste, además de otros loros y una tortuga terrestre. Todos ellos presentaban signos evidentes de deterioro, como plumas dañadas, picos deformados y problemas en la piel, lo que evidencia condiciones inadecuadas de cautiverio y alimentación. Los especialistas realizaron evaluaciones veterinarias y pruebas para determinar su estado de salud.
En paralelo, la inspección en un local comercial del centro de la ciudad reveló un escenario aún más alarmante. Las autoridades decomisaron pieles, cabezas y cuerpos taxidermizados de especies protegidas como el jaguar, el ocelote, además de restos de reptiles como caimanes, boas y anacondas. Los responsables utilizaban estos productos presuntamente con fines comerciales, lo que agrava la infracción, especialmente porque el intervenido ya registraba antecedentes por hechos similares.
Asimismo, en un restaurante cercano, las autoridades encontraron una boa disecada que el local exhibía como parte de su decoración, lo que confirma la expansión de estas prácticas ilegales en distintos espacios. Para las autoridades, estos hallazgos reflejan no solo el tráfico de especies, sino también la normalización de su uso en actividades comerciales.
Denuncia
El administrador técnico de Serfor en Arequipa, Luis Felipe Gonzáles Dueñas, calificó la situación como alarmante y advirtió sobre el impacto de estas acciones en la biodiversidad. En esa línea, indicó que los responsables enfrentarán sanciones administrativas severas, con multas que pueden alcanzar miles de unidades tributarias, según lo establecido en la normativa vigente. Finalmente, la entidad reiteró su llamado a la ciudadanía a no adquirir fauna silvestre, reforzando campañas como “No te compres un delito” para frenar este tipo de actividades ilegales.



