Marleny Arminta Valencia, consejera regional por Arequipa y presidenta de la Comisión de Salud del Consejo Regional, realizó una visita de fiscalización no anunciada al Hospital de Camaná, donde identificó diversas deficiencias que afectan la operatividad del establecimiento. Durante el recorrido, Arminta constató una grave falta de equipamiento médico, condiciones insalubres y una deficiente organización del espacio, lo que pone en riesgo la atención a los pacientes.
En el área de shock trauma, el personal de salud informó sobre la necesidad urgente de ventiladores mecánicos, flujómetros para oxígeno y otros equipos esenciales que no están disponibles en el hospital. También se señaló la falta de un autoclave y una cabina de bioseguridad en el laboratorio, equipos fundamentales para el adecuado funcionamiento y seguridad de los procedimientos médicos.
En otro sector del hospital, se observó una acumulación de vehículos en desuso, así como camillas, estantes y otros mobiliarios en mal estado. Estos elementos, que fueron dados de baja meses atrás según explicó el director del hospital, Dr. Roberto Quispe Mamani, aún no han sido retirados debido a la espera de un cambio presupuestal para poder contratar a un tasador y proceder con su eliminación mediante una subasta pública.
Ambulancia en mal estado
La fiscalización también reveló el estado crítico de la ambulancia del hospital. La única unidad en funcionamiento tiene diez años de antigüedad y está actualmente en reparación, mientras que otra ambulancia permanece inoperativa desde la pandemia debido a la falta de placas.
Por último, la fiscalización reveló una situación preocupante en la morgue, donde el personal encontró un cadáver que los familiares no han reclamado desde hace dos meses. El personal del hospital indicó que el Ministerio Público también ha desatendido el caso, lo que ha generado preocupación en el entorno hospitalario por el manejo de los cuerpos.