Un cóndor andino juvenil fue observado en la Cruz del Cóndor, en el Cañón del Colca, en un contexto marcado por los recientes incendios forestales registrados en distintos sectores de esta zona de Arequipa. Ante esta situación, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) pidió a turistas, operadores turísticos y población mantener una distancia prudente del ejemplar y evitar cualquier acción que pueda alterar su comportamiento natural.
Según explicó la entidad, los incendios pueden modificar temporalmente las condiciones de los ecosistemas y afectar los espacios que utilizan los animales para refugiarse, descansar o encontrar alimento. Por ello, el desplazamiento del cóndor juvenil hacia una zona frecuentada por visitantes podría estar relacionado con las alteraciones ocasionadas en su entorno, aunque su presencia requiere una evaluación especializada.
Precisamente, un equipo veterinario de Serfor, acompañado por representantes de la Fundación Cóndor Andino Perú, llegó hasta la zona para verificar el estado del ave y evaluar posibles efectos de los incendios en los lugares que utilizan estas aves como posaderos. Además, Serfor coordinó con la Autoridad Autónoma del Colca medidas preventivas para mantener a los visitantes alejados del ejemplar y reducir cualquier situación que pueda generarle estrés.
Frente a este tipo de encuentros, las autoridades recomiendan no acercarse, tocar, alimentar ni intentar manipular a los animales silvestres. En cambio, se debe permitir que permanezcan tranquilos y comunicar cualquier situación que genere preocupación a las autoridades competentes, para que personal especializado determine las acciones correspondientes. Serfor también recordó que provocar o participar en prácticas que afecten a la fauna silvestre puede generar consecuencias bajo la Ley N.° 29763, Ley Forestal y de Fauna Silvestre.
El cóndor andino (Vultur gryphus) cumple una función importante en los ecosistemas de los Andes. Al alimentarse de animales muertos, esta especie contribuye al equilibrio natural y ayuda a reducir posibles fuentes de patógenos. Por ello, ante su presencia en espacios turísticos, la recomendación es clara: observarlo a distancia y permitir que continúe su comportamiento natural, especialmente en escenarios donde los incendios ya han alterado su hábitat.



