Jueves, 3 de abril de 2025

Desafíos para las elecciones presidenciales 2026 en Perú

La alta cantidad de partidos políticos y la dispersión del voto complicarán el proceso electoral.

El reciente anuncio de la presidenta Dina Boluarte sobre las elecciones presidenciales para abril del 2026 ha desatado un fuerte interés y diversas opiniones en todo el país. Mientras algunos aplauden la transparencia del proceso, otros analizan los desafíos que se presentarán debido a la cantidad de partidos políticos que participarán. Marco Falconí, excongresista por Arequipa y abogado, ha señalado que la norma no requiere que el anuncio se haga en el último día, recordando que en ocasiones anteriores este tipo de anuncios también se realizaron con anticipación.

Partidos políticos

Según Falconí, que el anuncio se haga con tiempo es crucial para asegurar la estabilidad y la continuidad democrática del país. No obstante, también advierte que las próximas elecciones se perfilan como un verdadero reto. La razón “la enorme cantidad de partidos políticos y candidatos que se registran cada año. Actualmente, hay cuarenta partidos inscritos, pero se estima que este número podría llegar a más de sesenta, lo que complicaría el proceso electoral” mencionó Falconí.

El impacto de este incremento de partidos recaerá en la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), quienes se enfrentarán a un trabajo más arduo para garantizar que todos los ciudadanos estén bien informados y evitar confusiones en el día de la votación. “La difusión de los programas y postulantes será una tarea clave, sobre todo para los votantes que, debido a la sobreoferta política, podrían sentirse desorientados” agregó.

Otro de los grandes retos que se vislumbran es la posible dispersión del voto, lo que abriría la puerta a una segunda vuelta electoral. Falconí menciona que, aunque los primeros partidos podrían obtener una gran mayoría del total de votos, es muy probable que muchos otros partidos no superen ni el 0.1% de la votación. Esta disparidad podría generar una segunda vuelta llena de tensiones y desafíos logísticos.