El aumento reciente en los precios de los combustibles ha generado preocupación entre conductores y consumidores en distintas regiones del país, incluido Arequipa. Frente a este escenario, el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual informó que mantiene una vigilancia permanente del mercado para evitar abusos o prácticas que puedan perjudicar a los usuarios. El incremento en los costos se vincula a la emergencia registrada en el suministro de gas natural proveniente de Camisea, situación que ha impactado en la disponibilidad y distribución de combustibles.
La institución recordó que en el Perú los precios no son fijados por el Estado, ya que se determinan bajo el principio de libre mercado establecido en la Constitución. Sin embargo, Indecopi tiene la responsabilidad de supervisar que las empresas respeten las normas de libre competencia y brinden información clara a los consumidores. Por ello, la entidad ha iniciado acciones para analizar si las variaciones en los precios responden a factores normales del mercado o si podrían existir conductas indebidas entre algunos operadores.
En el ámbito de la libre competencia, la Dirección Nacional de Investigación y Promoción de la Libre Competencia abrió un expediente de indagación para revisar posibles prácticas anticompetitivas. Entre ellas se evalúa si existen acuerdos para fijar precios, restricciones en la oferta o repartos de mercado entre establecimientos. De acuerdo con el monitoreo preliminar realizado en diversas provincias, el incremento no se presenta de manera uniforme entre regiones ni entre los diferentes tipos de combustibles, lo que, hasta el momento, sugiere que las variaciones podrían estar relacionadas con factores logísticos y de abastecimiento.
Operativos
Paralelamente, en el campo de protección al consumidor, el Indecopi ha intensificado los operativos de fiscalización en estaciones de servicio de todo el país. Entre el viernes y el lunes se realizaron 240 inspecciones para verificar que los precios anunciados en los paneles informativos coincidan con los registrados en los surtidores y con el monto final que se cobra al público. Asimismo, se revisa el stock disponible de cada combustible y se comprueba si existen restricciones para la venta, como límites de compra por cliente. En el caso de Arequipa, estas supervisiones se desarrollan de forma coordinada con entidades como OSINERGMIN y la Fiscalía de Prevención del Delito. Durante una reciente visita a la distribuidora Corporación Andina del GAS Perú SAC, ubicada en el distrito de Socabaya, se verificó que la venta del balón de gas doméstico de 10 kilos se realiza con normalidad y sin restricciones.



