Cada alimento que llega a la mesa de los peruanos tiene detrás el esfuerzo de miles de familias dedicadas al trabajo agrícola. En el marco del Día del Campesino, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego destacó el aporte de más de 2 millones de productores que impulsan la seguridad alimentaria del país y mantienen activa la economía en las zonas rurales. La agricultura familiar continúa siendo el principal motor del agro peruano, al representar más del 90 % de las unidades agropecuarias y generar cerca de una cuarta parte del empleo nacional.
Según información oficial, el Perú cuenta con más de dos millones de productores agrarios registrados, distribuidos principalmente en la sierra, donde se concentra más del 60 % de la actividad agrícola. A ello se suman miles de agricultores de la selva y la costa, quienes contribuyen diariamente a la producción de alimentos que abastecen tanto a los mercados locales como a las cadenas de exportación. Además, la participación femenina en el sector alcanza el 46 %, reflejando el importante rol que desempeñan las mujeres en el desarrollo del campo peruano.
Con el objetivo de fortalecer la productividad y competitividad de los agricultores, el Estado viene impulsando diversas herramientas de apoyo. Entre ellas destaca el financiamiento otorgado a través del Fondo AGROPERÚ, que desde 2020 ha canalizado más de 3,600 millones de soles en créditos destinados a organizaciones agrarias. Paralelamente, se han entregado miles de derechos de uso de agua para actividades agrícolas y se ejecutan proyectos de siembra y cosecha de agua que buscan garantizar recursos hídricos para el riego, especialmente en zonas vulnerables a los efectos del cambio climático.
Otro de los avances resaltados corresponde a la formalización de la propiedad rural. Durante los últimos años, miles de familias han obtenido títulos de propiedad que les brindan mayor seguridad jurídica sobre sus terrenos. Asimismo, comunidades campesinas y nativas han fortalecido el reconocimiento de sus territorios, una medida que contribuye a la protección de sus derechos y al desarrollo sostenible de sus actividades productivas.
A la par, las acciones orientadas a mejorar el acceso a mercados continúan beneficiando a productores de todo el país. Organizaciones agrarias recibieron asistencia técnica y apoyo para concretar ventas directas, mientras que las gestiones sanitarias permitieron abrir nuevos mercados internacionales para productos peruanos. Estas medidas se complementan con mecanismos de protección como el Seguro Agrícola, que busca reducir el impacto de fenómenos climáticos y brindar mayor respaldo a las familias que dependen del campo para su sustento y desarrollo.



