Atendiendo una alerta ciudadana, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), en conjunto con la Unidad Desconcentrada de Protección del Medio Ambiente de la Policía (UNIDPMA), intervino en el parque infantil Neptalí Valderama, en el distrito de Paucarpata, Arequipa, donde se encontraron siete tortugas en deplorables condiciones. Encontraron estas especies en un espacio no autorizado para el resguardo de animales silvestres.
Entre las tortugas decomisadas, seis pertenecen a la especie motelo de patas amarillas (Chelonoidis denticulata), una especie nativa, y una más era una tortuga exótica. Todas estaban confinadas en jaulas con pasto sintético, cartones y madera, lo que no garantizaba ni su bienestar ni protección frente a las lluvias intensas. Además, las condiciones del lugar no cumplían con las necesidades térmicas esenciales para los reptiles, poniendo en peligro su salud.
La evaluación inicial de los animales por parte de un equipo veterinario del Serfor reveló que las tortugas presentaban diversas lesiones, entre ellas caparazones fracturados, heridas en la boca y malformaciones en el pico, así como infecciones oculares. El manejo inadecuado y la falta de un entorno adecuado durante su cautiverio provocaron estos daños. Tras el diagnóstico, los animales recibirán tratamiento médico y pasarán por un periodo de cuarentena, hasta que su recuperación permita determinar su destino en un centro de conservación autorizado.
Por su parte, la Municipalidad Distrital de Paucarpata, que tenía la custodia de las tortugas, no presentó los documentos que validaran el origen legal de los animales, lo que generó la apertura de un Proceso Administrativo Sancionador por posesión ilegal de fauna silvestre. La ley considera esta infracción como “Muy Grave” bajo el Decreto Supremo N°007-2021-MIDAGRI, y puede imponer una multa económica que varía entre 10 y 5000 Unidades Impositivas Tributarias, según los criterios establecidos.