El volcán Sabancaya permanece en nivel de alerta naranja, informó el Instituto Geofísico del Perú (IGP) tras evaluar su actividad entre el 22 y el 29 de junio de 2026. Durante ese periodo no se reportaron explosiones volcánicas; sin embargo, el macizo continuó emitiendo vapor de agua, gases y ceniza que alcanzaron hasta 1.500 metros sobre el cráter. Además, los especialistas detectaron actividad sísmica relacionada con el movimiento de fluidos magmáticos y el fracturamiento interno del volcán, lo que confirma que el proceso eruptivo sigue activo.
Pese a la ausencia de explosiones recientes, el IGP considera que existe una alta probabilidad de que se produzcan nuevos eventos eruptivos en los próximos días. De ocurrir, las columnas de ceniza podrían superar los dos kilómetros de altura y afectar principalmente a los distritos ubicados en el valle del Colca y zonas cercanas, dependiendo de la dirección del viento. Por ese motivo, las autoridades decidieron mantener vigente el nivel de alerta naranja y reforzar el monitoreo permanente del volcán.
De acuerdo con las proyecciones, entre el 3 y el 5 de julio la posible dispersión de ceniza se dirigiría hacia los sectores sureste y sur del Sabancaya, impulsada por vientos que podrían alcanzar velocidades de hasta 55 kilómetros por hora. A este escenario se suma el pronóstico del SENAMHI, que prevé lluvias y nevadas entre el 2 y el 4 de julio, condiciones que podrían favorecer la formación de lahares o flujos de lodo en las quebradas y cauces cercanos al volcán.
Ante este panorama, las autoridades exhortan a la población a mantener las medidas de prevención establecidas para una alerta naranja. Entre las principales recomendaciones figuran no acercarse a menos de 12 kilómetros del cráter, proteger las vías respiratorias con mascarillas o paños húmedos en caso de caída de ceniza y mantener puertas y ventanas cerradas para evitar el ingreso de partículas al interior de las viviendas.
Asimismo, se recomienda evitar el tránsito o la permanencia en quebradas y ríos cercanos al volcán, debido al riesgo de lahares ocasionados por las precipitaciones. El IGP recordó que el monitoreo del Sabancaya es permanente y pidió a la población mantenerse informada únicamente a través de los reportes oficiales para actuar de manera oportuna ante cualquier cambio en la actividad volcánica.



