Sabancaya mantiene actividad eruptiva y continúa bajo alerta naranja.

Emisiones de ceniza y gases persisten en el macizo volcánico; autoridades recomiendan no acercarse a menos de 12 kilómetros del cráter y mantenerse atentos a los reportes oficiales.

El volcán Sabancaya volvió a registrar emisiones de ceniza durante la tarde del 1 de junio, en un contexto que, según los especialistas, forma parte de su actual proceso eruptivo. Aunque este fenómeno se mantiene dentro de los parámetros previstos por los organismos de monitoreo, las autoridades científicas reiteraron la importancia de que la población continúe adoptando medidas de prevención debido a que el nivel de alerta volcánica permanece en color naranja.

De acuerdo con el reporte más reciente del Instituto Geofísico del Perú, durante la última semana de evaluación se observaron emisiones de ceniza, vapor de agua y gases que alcanzaron hasta 1.200 metros de altura sobre la cima del volcán. Asimismo, los equipos de vigilancia detectaron actividad sísmica vinculada al movimiento de fluidos magmáticos y procesos de fracturamiento al interior del macizo, señales que evidencian que el sistema volcánico continúa activo y bajo seguimiento permanente.

Si bien en el período analizado no se registraron explosiones volcánicas, los especialistas advierten que estas podrían producirse nuevamente en los próximos días. Por esta razón, el nivel de alerta naranja se mantiene vigente, condición que indica un incremento importante de la actividad eruptiva y la posibilidad de que se generen columnas de ceniza de mayor altura con impacto en localidades cercanas. Las zonas del valle del Colca y sectores aledaños figuran entre las áreas que podrían verse afectadas por la dispersión de material volcánico, dependiendo de la dirección de los vientos.

Las proyecciones elaboradas por los expertos señalan que entre el 1 y el 3 de junio las posibles emisiones de ceniza se desplazarían principalmente hacia los sectores este y sureste del volcán. Posteriormente, entre el 4 y el 7 de junio, la dispersión podría orientarse hacia el noreste y este, impulsada por vientos que alcanzarían velocidades de hasta 55 kilómetros por hora. Este escenario obliga a mantener una vigilancia constante y a reforzar las acciones preventivas en las comunidades ubicadas dentro del área de influencia.

Ante esta situación, el IGP recomendó a la población evitar acercarse a menos de 12 kilómetros del cráter, utilizar mascarillas o cubrir nariz y boca con paños húmedos en caso de caída de ceniza, además de mantener puertas y ventanas cerradas para reducir el ingreso de partículas a las viviendas. También exhortó a los ciudadanos a informarse únicamente mediante los reportes oficiales publicados por el Centro Vulcanológico Nacional en CENVUL – IGP, plataforma que monitorea en tiempo real la actividad de los volcanes activos del sur del país.