Un terremoto de magnitud 8.0 frente a las costas de Arequipa podría desencadenar uno de los escenarios más críticos para la región. De acuerdo con los resultados del Simulacro Nacional Multipeligro realizado este viernes, un evento de esta magnitud causaría la muerte de 61 personas, dejaría 486 heridos y más de 35 mil damnificados. Además, cerca de 59 mil ciudadanos se verían afectados de manera directa por las consecuencias del movimiento telúrico, cuyo epicentro fue ubicado hipotéticamente a 40 kilómetros al oeste de Mollendo.
Durante la jornada, las autoridades pusieron a prueba los protocolos de respuesta ante una emergencia de gran escala. Para ello, el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) realizó un seguimiento en distintos puntos del departamento con el fin de evaluar la capacidad de reacción de los gobiernos locales, las brigadas de primera respuesta y la población. El ejercicio también permitió medir los niveles de coordinación y comunicación entre las instituciones encargadas de atender situaciones de desastre.
Los resultados evidenciaron el fuerte impacto que tendría un sismo de gran intensidad sobre la infraestructura pública y privada. Según las estimaciones técnicas, más de 5 mil viviendas quedarían completamente destruidas, mientras que alrededor de 250 establecimientos de salud colapsarían, complicando la atención de los afectados. Asimismo, al menos 61 centros educativos sufrirían daños severos, afectando la continuidad de los servicios básicos para miles de familias.
Tras concluir el simulacro, el Gobierno Regional de Arequipa reunió a la Plataforma Regional de Defensa Civil para analizar los resultados y definir acciones de mejora. En ese contexto, el gobernador regional, Rohel Sánchez, advirtió que una emergencia de estas dimensiones sobrepasaría la capacidad operativa de las autoridades regionales, por lo que sería necesario gestionar una declaratoria de estado de emergencia que permita movilizar mayores recursos y acelerar la intervención del Gobierno Central.
Por su parte, representantes del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) resaltaron la participación de la ciudadanía y de las autoridades locales durante el ejercicio. Además, destacaron que este tipo de simulacros son fundamentales para fortalecer la cultura de prevención y mejorar la preparación ante eventos reales. La principal conclusión fue clara: mientras más preparada esté la población, mayores serán las posibilidades de reducir riesgos y responder de manera efectiva frente a un desastre de gran magnitud.



