Con el objetivo de prevenir posibles delitos económicos y garantizar la transparencia en la comercialización de combustible, el Distrito Fiscal de Arequipa realizó una inspección inopinada en la planta de abastecimiento de Petroperú, ubicada en Mollendo. La diligencia, ejecutada el 18 de marzo, estuvo a cargo del fiscal adjunto Edwar Peña Vilca, quien lideró las verificaciones en el lugar.
Durante la intervención, las autoridades constataron que la venta de combustible se desarrolla con normalidad, tanto para clientes mayoristas como minoristas, entre ellos grifos y estaciones de servicio. Esta situación permite mantener el abastecimiento en la provincia de Islay, pese a los factores externos que pueden afectar la logística de distribución.
Sin embargo, uno de los puntos clave identificados fue la dependencia del suministro respecto a la llegada de embarcaciones con combustible. Este proceso, según se informó, puede verse interrumpido por decisiones de la capitanía de puerto ante la presencia de oleajes anómalos. De hecho, en lo que va del mes, el puerto ha sido cerrado en dos ocasiones, lo que podría generar retrasos en la reposición del stock.
En cuanto a la disponibilidad, se reportó la existencia de diversos tipos de combustible, incluyendo diésel y gasohol en sus diferentes presentaciones. Asimismo, se verificaron los precios vigentes, a los que se deben sumar impuestos como el ISC, IGV y otros cargos. Esta revisión busca asegurar que los costos se mantengan dentro de los márgenes establecidos y evitar posibles distorsiones en el mercado.
La Fiscalía, precisó que el incremento en los precios del combustible responde principalmente a la variación del crudo a nivel internacional, un factor que impacta directamente en el mercado local. Frente a este escenario, la Fiscalía continuará con este tipo de operativos para vigilar el comportamiento del sector y proteger a los consumidores.



