En el marco del Día Mundial del Agua, el Gobierno Regional de Arequipa puso en primer plano el trabajo de las Sinchi Warmi, un grupo de mujeres que, desde las zonas altoandinas, viene asumiendo un rol clave en la protección del recurso hídrico. Más allá de un reconocimiento simbólico, la distinción busca visibilizar cómo su participación activa se ha convertido en una respuesta concreta frente a la escasez de agua en la región.
Estas lideresas, cuyo nombre en quechua significa “mujer fuerte o aguerrida”, forman parte de una iniciativa impulsada por la ONG Descosur. A través de este programa, han fortalecido sus capacidades para enfrentar los efectos del cambio climático. Al mismo tiempo, han recuperado prácticas ancestrales que hoy resultan fundamentales para asegurar el abastecimiento de agua en sus comunidades.
En ese sentido, su trabajo se traduce en acciones directas como la siembra y cosecha de agua, una técnica que permite almacenar el recurso en épocas de lluvia para utilizarlo en temporadas secas. Además, desempeñan un papel importante en la protección de ecosistemas vulnerables como humedales y bofedales, los cuales funcionan como reservorios naturales y garantizan el equilibrio hídrico en la región.
Por otro lado, su influencia no se limita al ámbito ambiental. Las Sinchi Warmi han comenzado a ocupar espacios de decisión dentro de sus comunidades, promoviendo una gestión más justa y responsable del agua. Gracias a su liderazgo, se ha mejorado el acceso a este recurso en diversas localidades, beneficiando directamente a familias que dependen de él para su vida diaria y sus actividades productivas.
Desde la vicegobernación regional se destacó que apostar por la protección del agua es asegurar el futuro de Arequipa. En un escenario marcado por la creciente escasez hídrica, la experiencia de estas mujeres demuestra que las soluciones pueden surgir desde las propias comunidades, combinando conocimiento tradicional, organización colectiva y liderazgo femenino.



