Almuerzo solidario lleva apoyo y esperanza a internos del penal de Socabaya

Iniciativa de pastoral y voluntarios busca devolver dignidad a reclusos en situación vulnerable.

Un grupo de internos del pabellón D del penal de varones de Socabaya participó en una jornada solidaria que combinó alimento y acompañamiento humano dentro del centro penitenciario. La actividad, organizada por la Pastoral Penitenciaria, reunió a voluntarios, autoridades y al capellán Juan Carlos Armejo, quienes compartieron un almuerzo con los reclusos en un ambiente de cercanía y apoyo.

La iniciativa permitió entregar alrededor de 300 raciones de comida con postre, gracias a la colaboración de fieles de la parroquia San Antonio Abad y otros ciudadanos que se sumaron a la causa. Los beneficiarios fueron principalmente internos en situación de alta vulnerabilidad, muchos de ellos afectados por adicciones y sin redes de apoyo familiar ni recursos económicos, lo que agrava sus condiciones dentro del penal.

Durante la jornada, los organizadores destacaron que este tipo de acciones busca ofrecer un trato más humano a las personas privadas de libertad, recordándoles que, más allá de sus errores, conservan su dignidad. Asimismo, se promovió un mensaje de acompañamiento y esperanza, especialmente dirigido a quienes enfrentan situaciones de abandono o exclusión social dentro del sistema penitenciario.

Los alimentos fueron preparados desde tempranas horas por voluntarios de la pastoral, quienes además asumieron tareas de limpieza y distribución. A pesar de las condiciones climáticas adversas, como la lluvia y el frío, el equipo mantuvo su compromiso de llevar adelante la actividad, resaltando el valor del servicio solidario en contextos difíciles.

Este esfuerzo forma parte de un trabajo constante que realiza la Pastoral Penitenciaria en centros de reclusión, incluyendo el penal de varones y el de mujeres. A través de visitas semanales, catequesis y espacios de escucha, los voluntarios buscan fortalecer la esperanza y brindar apoyo emocional y espiritual a los internos, promoviendo procesos de reinserción desde una mirada más humana y cercana.