El consumo de agua potable aumentó significativamente en varios distritos de Arequipa durante el primer trimestre de 2026, especialmente en las localidades costeras, donde la llegada de visitantes por la temporada de verano incrementó la demanda del servicio. Según el monitoreo realizado por la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass), Mejía encabezó el ranking regional con un promedio de 195,7 litros por habitante al día, seguido por Dean Valdivia, Cocachacra y La Joya, todos con niveles superiores a los registrados en otros distritos de la región.
En Arequipa Metropolitana, la tendencia también evidencia un consumo elevado. Yanahuara ocupó el primer lugar con 142,9 litros diarios por persona, mientras que Cerro Colorado, José Luis Bustamante y Rivero y Sabandía completaron la lista de los distritos con mayor demanda. En contraste, Cercado de Arequipa reportó un promedio de 123,8 litros por habitante al día, y distritos como Paucarpata, Miraflores, Jacobo Hunter y Socabaya mantuvieron cifras por debajo de los 120 litros diarios.
De acuerdo con la Sunass, estos registros muestran que varios sectores de la región consumen bastante más de los 100 litros por persona al día que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) para cubrir las necesidades básicas. Esta diferencia refleja la importancia de promover hábitos de consumo más responsables, especialmente en épocas de mayor demanda, cuando el uso del agua se incrementa por factores climáticos y el aumento temporal de la población.
Además, la entidad señaló que el seguimiento permanente de estos indicadores permitirá anticipar posibles escenarios de presión sobre el servicio. Los pronósticos del Senamhi advierten temperaturas superiores a lo habitual durante el segundo semestre del año y la posible influencia del fenómeno El Niño, condiciones que podrían elevar aún más el consumo de agua potable y afectar la disponibilidad del recurso en algunas zonas de Arequipa.
Ante este panorama, la Sunass considera fundamental que las empresas prestadoras refuercen sus acciones de monitoreo y planificación para garantizar la continuidad del servicio. Asimismo, insiste en fortalecer las campañas de uso responsable del agua, con el objetivo de preservar la seguridad hídrica y preparar a la población frente a los efectos que podrían generar las condiciones climáticas previstas.



