Mientras brigadas municipales, maquinaria del Gobierno Regional y apoyo del Ejército Peruano trabajan en la remoción de lodo y escombros en sectores como la urbanización Santa Fe y la avenida Tahuaycani, persisten restricciones clave en la conectividad vial. El tránsito hacia el Puente Fierro y la conexión con Umacollo continúa limitado debido a los trabajos de reencauzamiento de la torrentera Chullo, un punto crítico recurrente en temporadas de lluvia.
Más allá de la respuesta operativa, especialistas en gestión de riesgos suelen advertir que los desbordes de torrenteras en Arequipa forman parte de un patrón estacional previsible. En ese contexto, las labores actuales abren el debate sobre la necesidad de intervenciones estructurales sostenidas, como defensas ribereñas permanentes, mejor planificación urbana y mantenimiento preventivo, que reduzcan la exposición de zonas residenciales a futuros eventos similares.
Infraestructura educativa bajo evaluación
Uno de los focos de atención es la Institución Educativa Institución Educativa José Luis Bustamante y Rivero, considerada emblemática en el distrito. Autoridades locales y representantes del Ministerio de Educación, así como del Programa Nacional de Infraestructura Educativa, realizaron una inspección técnica para evaluar los daños y definir intervenciones antes del inicio del año escolar 2026.
La revisión no solo apunta a reparaciones inmediatas, sino también a determinar si la infraestructura cumple con estándares de seguridad frente a lluvias intensas, un aspecto cada vez más relevante ante escenarios climáticos variables.
Coordinación y prevención
Las autoridades distritales mantienen reuniones con vecinos y exhortan a respetar las zonas restringidas mientras continúan las precipitaciones. Sin embargo, el impacto en la transitabilidad y en espacios educativos muestra que la gestión del riesgo requiere un enfoque integral que combine atención de emergencias, planificación territorial y educación comunitaria en prevención.



