Arequipa se moviliza: Iglesia impulsa red solidaria ante la emergencia

La campaña “UNIDOS POR AREQUIPA” busca sumar voluntarios, donaciones y oración para apoyar a miles de familias golpeadas por lluvias, huaicos y desbordes.

Las intensas precipitaciones que afectan a la región han dejado a miles de familias en situación crítica. Frente a este panorama, el arzobispo de Arequipa, Javier Del Río Alba, exhortó a la ciudadanía a no permanecer indiferente y a sumarse activamente a las acciones de ayuda. En su mensaje, subrayó que detrás de cada cifra hay personas concretas que hoy enfrentan la pérdida de viviendas, enseres y estabilidad. Por ello, pidió transformar la preocupación en gestos concretos de solidaridad.

En ese sentido, la Arquidiócesis de Arequipa ha reforzado la organización de jornadas de oración en las parroquias y, al mismo tiempo, ha promovido la conformación de brigadas de apoyo. Además, el arzobispo convocó especialmente a jóvenes y personas con buena condición física para colaborar en las labores de limpieza y remoción de escombros. Según indicó, la magnitud de los daños supera la capacidad de respuesta de muchas familias e incluso de las autoridades locales, por lo que el trabajo conjunto resulta clave en esta etapa.

Paralelamente, Cáritas Arequipa activó el programa de emergencia “UNIDOS POR AREQUIPA. Juntos hacemos la diferencia”, con el objetivo de canalizar ayuda humanitaria de manera organizada. La institución coordina directamente con las parroquias para identificar las necesidades más urgentes y distribuir apoyo de forma prioritaria. Las donaciones se reciben en su local del Cercado, previa coordinación telefónica, y se insiste en entregar productos útiles y en buen estado.

Entre los artículos más requeridos figuran alimentos no perecibles como arroz, aceite, conservas y agua embotellada; asimismo, frazadas, plásticos para techos, ropa abrigadora y medicamentos básicos. También se necesitan productos de higiene personal y pañales para niños y adultos mayores. Para quienes prefieran colaborar económicamente, Cáritas ha habilitado cuentas bancarias destinadas exclusivamente a la atención de la emergencia.

Por otro lado, el comedor Santa Teresa de Calcuta prepara a diario cien raciones adicionales de comida para los damnificados, cifra que podría incrementarse según la demanda. De esta manera, la Iglesia local articula esfuerzos espirituales y materiales en un momento complejo para la región, apelando a la solidaridad ciudadana como motor para acelerar la recuperación y acompañar a quienes hoy más lo necesitan.